JS-3:
VENCEDORES DE BERLÍN

por Antonio Martín Tello



Hoy, 7 de septiembre de 1945 es un día de mucho ajetreo para todas las unidades de la Policía Militar destinadas en Berlín. Se va a celebrar el gran desfile de la victoria, la victoria definitiva tanto en Europa como en el Pacífico. La tribuna principal estará repleta de militares de alta graduación de las cuatro potencias de ocupación, Estados Unidos, Gran Bretaña, Unión Soviética y Francia, y los policías militares de los cuatro ejércitos se afanan por velar por la seguridad del acto y en la organización del desfile de las tropas, que incluye vehículos acorazados.

Al cabo Crossley, de la Real Policía Militar le ha correspondido un lugar de privilegio. Se encuentra justo enfrente de la tribuna de personalidades. Le basta levantar la mirada para ver las caras de todos esos generales que salen en los noticieros y que han liberado Europa. No espera que haya muchos problemas durante el desfile, su puesto es prácticamente simbólico, ya que las medidas de seguridad solo han permitido llegar hasta su zona a personal ya autorizado. De hecho, el cabo Crossley espera disfrutar del espectáculo. Berlín no es un mal destino, dentro de lo que cabe. Los alemanes no causan demasiados problemas, parecen más preocupados de olvidar y rehacer sus vidas. Los mayores trastornos los causan los soldados aliados borrachos que se pelean de vez en cuando y su trabajo principal suele ser arrestar a estos alborotadores. También ha participado en la búsqueda de jerarcas y oficiales nazis acusados de crímenes de guerra, pero es bastante poco probable que quede aun alguno suelto en Berlín. Hasta las patrullas nocturnas suelen ser relativamente agradables. Dan la oportunidad de charlar con otros colegas de la policía militar de otros ejércitos igualmente aburridos en las rondas. El cabo Crossley recuerda especialmente un par de ocasiones en que se su patrulla se topó con sus colegas rusos. Iván se mostró extremadamente amable y hasta compartió un poco de vodka con ellos (de esto no debe enterarse nunca el sargento McKinley). Después del segundo trago, Iván se mostraba un poco exaltado. Parecía que hubieran derrotado a los alemanes ellos solos, pero qué demonios, ellos habían sufrido muchísimas más bajas en la guerra que cualquier otro. A Barker, uno de los compañeros de patrulla de Crossley, no le gustaban mucho los rusos. Decía que había que tener cuidado con ellos, que lo había oído un par de veces cuando estaba de servicio en el cuartel general, pero Crossley creía que Barker exageraba. ¿Acaso no eran todos aliados?.

El desfile comienza con la infantería. Primero los soviéticos, después los franceses con, entre otros, sus zuavos, tras ellos los británicos con sus gaitas y cierran los paracaidistas norteamericanos. Tras éstos se oye un rumor de motores y cadenas y aparecen los vehículos. Encabezan la marcha los americanos con 32 M24 Chaffee y un puñado de M8 del 705th Armored Battalion. Después Shermans y automóviles blindados de la 1ère Division Blindée francesa. Tras ellos, 24 Comets y 30 automóviles blindados de la 7th Armoured Division británica (el cabo Crossley se siente orgulloso al ver pasar los Comets, con su aspecto moderno e impresionante) y finalmente...

El suelo tiembla cuando aparecen 52 mastodontes verdes que avanzan en formación como si olisquearan con sus largas trompas. Crossley no había visto nunca antes tanques como aquellos. Tampoco los habían visto los oficiales occidentales de la tribuna de personalidades, cuyas caras delataban una mezcla de sorpresa y preocupación que contrastaba con la satisfacción de sus colegas soviéticos. Comparados con aquello, los Comets le parecieron ahora al cabo Crossley pequeños e inofensivos. Después de todo, quizá Barker si tuviera razón y hubiera que desconfiar de los rusos. El JS-3 acababa de ser presentado en sociedad al mundo occidental.

INTRODUCCIÓN

La vida de un vehículo de combate, y más en tiempo de guerra, puede pasar por múltiples vicisitudes. Desde que sale de la fábrica hasta que es destruido o desguazado el carro puede verse más o menos limpio y estropeado en una gradación casi infinita. Dentro de la tendencia actual en el modelismo de vehículos militares de reproducir la realidad con la mayor fidelidad posible, ha cobrado especial fuerza la construcción y pintura de vehículos dañados o simplemente destruidos. Trabajos como los de Miguel Jiménez "Mig" o Jean-Baptiste Verlhac, verdaderas obras de arte de la destrucción, han abierto un camino que ha sido seguido por otros con mayor o menor acierto. Cuando este tipo de obras están bien hechas, cosa nada sencilla debido a la dificultad intrínseca de este trabajo, llaman mucho más la atención que una maqueta "convencional", es lo que ha sido llamado por ahí el "efecto patada en el estómago", es decir, inmediatamente atraen la mirada y fijan la atención del espectador cuya primera reacción es el asombro y la admiración, dejando quizá para después otras consideraciones.

Sin llegar a los extremos de la representación de un vehículo destruido, si es cierto que en la mayoría de los casos los modelistas tendemos a aplicar cierto deterioro (guardabarros doblados, impactos de proyectiles...) y sobre todo desgaste y suciedad en nuestras maquetas. si observamos fotos de vehículos reales "en acción" comprobamos que efectivamente éstos pierden su condición prístina con una rapidez pasmosa. Además, las maquetas que representan el deterioro y el desgaste de una manera adecuada, de nuevo son más atractivas a la vista.

Sin embargo, el otro extremo, el de un vehículo limpio, "de fábrica" o "de desfile" raramente es abordado. En un carro de estas características no se pueden aplicar ciertos "trucos del oficio" que animen la maqueta. Eso no quiere decir que la pintura tenga que ser sencilla y poco elaborada, al contrario, en mi opinión un vehículo nuevo exige un gran esfuerzo porque precisamente no se pueden recurrir a los efectos de desgaste y deterioro para convertir la maqueta en real y creíble.

Decidí probar suerte con un vehículo "de desfile". Elegí la maqueta del JS-3 de Tamiya, de la que tenía buenas referencias y era un vehículo que siempre me había resultado atractivo. Además el JS-3 había sido mostrado al público occidental precisamente en un desfile, el de la victoria en Berlín en septiembre del 45. Para finalizar, éste debía ser un proyecto de "bajo presupuesto", es decir, dado que fundamentalmente estaba concebido como un ejercicio de pintura, la maqueta no debería ofrecer problemas de montaje y necesitar los mínimos accesorios para conseguir un buen resultado en la fase de construcción. Además, encontré la maqueta de oferta en una tienda de mi ciudad, así que ya no tenía excusas.

Para acabar, solo un comentario: Esta es la única maqueta de un carro que no participó en la segunda guerra mundial que he hecho, y que pienso hacer jamás (¿o éso es mucho decir ;^)?).

HISTORIA

En el verano de 1944 se empezaron los trabajos para el desarrollo de un nuevo carro pesado que en algún momento debería sustituir al JS-2, recientemente entrado en servicio en el Ejército Rojo. El estudio de los daños causados por las nuevas armas antitanques alemanas, en especial la última generación del venerable 8.8 cm. montado por ejemplo en los Tiger II, sobre los carros pesados JS-2 mostró que la mayoría de las penetraciones se producían en el glacis y en la parte frontal de la torre. Se decidió por lo tanto que el nuevo diseño pusiera especial énfasis en la protección de estas zonas vulnerables.

El desarrollo de lo que finalmente sería el JS-3 fue acometido simultáneamente por dos equipos de diseño. Uno de ellos, desarrolló un nuevo glacis a base de planchas inclinadas, de 120 mm de espesor, soldadas en una forma característica de pico, y con la posición del conductor en el centro del carro. Esta forma ofrecía una buena protección balística, superior a la de su predecesor. La innovación más radical del segundo equipo consistió en el diseño de una nueva torre, completamente diferente de la del JS-2, de fundición y con una forma semiesférica característica. Esta torre ofrecía un mejor disposición interna, una mayor protección balística e incluso permitía un aumento en el blindaje con respecto a la del JS-2. Cuando ambos prototipos fueron presentados a las autoridades, éstas decidieron, con buen criterio, tomar lo mejor de cada uno de ellos, quedándose con el casco con el nuevo glacis de uno de los diseños y con la torre del otro. La parte mecánica, tren de rodadura y el cañón eran prácticamente los mismos que los del JS-2. Como para todos los carros pesados soviéticos, la misión prevista para el JS-3 no era la lucha con otros carros, sino el encabezar los ataques que produjeran rupturas aprovechables por la infantería. De este modo, el principal blanco del nuevo Stalin era la infantería y las fortificaciones enemigas, como se refleja en la distribución de los 28 proyectiles que llevaba: 18 explosivos y 10 penetrantes.

Los primeros JS-3 fueron entregados al ejército soviético en mayo de 1945 y no participaron en los combates finales en Europa. Existe algún informe de que un batallón dotado con este carro fue enviado a Manchuria en el verano de 1945 tras la declaración de guerra de la URSS a Japón.

Los aliados (y los vencidos alemanes) vieron por primera vez el JS-3 en el desfile de la victoria celebrado en Berlín el 7 de septiembre de 1945. Para esta ocasión, se formó una fuerza especial combinada de 52 JS-3, casi el doble de la dotación de un batallón de carros pesados soviético ordinario. Los aliados occidentales quedaron profundamente impresionados con el nuevo carro y se apresuraron en el diseño de la siguiente generación de MBT (main battle tanks) occidentales que fueran capaces de hacer frente a aquella amenaza ante los difíciles tiempos que se preveían. Carros como el M47/M48/M60, Leopard I o, por supuesto, la mayoría de carros soviéticos de postguerra deben mucho al concepto del JS-3.

Sin embargo, los propios 2311 JS-3 que se produjeron hasta mediados del 46 estaban plagados de defectos: Debilidad estructural de las soldaduras del glacis, debilidad automotriz, fallos en la transmisión.... Se intentó poner remedio a estos problemas en dos modernizaciones llevadas a cabo entre 1948 y 1952 la primera y a finales de los 50 la segunda, tras la cual los carros modernizados pasaron a redenominarse JS-3M. Sin embargo, estas modificaciones nunca consiguieron solucionar todos los problemas que convertían a JS-3 en un carro poco fiable.

Unos pocos países recibieron JS-3, entre ellos China y Egipto. Estos últimos fueron usados en las guerras árabe-israelíes de los 70, en las que varios fueron capturados por los israelíes que los pusieron a su propio servicio tras las modificaciones pertinentes, que incluían la instalación de un nuevo motor procedente de T54/55 también capturados.

MONTAJE

Como ya he dicho, este proyecto fue concebido por mi desde el principio un "ejercicio de pintura". Así pues, decidí no complicarme la vida demasiado con el montaje. Además, éste debía ser un "proyecto de bajo presupuesto", es decir, nada de fotograbados, cañones de aluminio o cadenas de ModelKasten o Friumodelismo. Creo que finalmente conseguí estos objetivos sin comprometer la calidad en el montaje. Afortunadamente, los vehículos soviéticos son legendarios por su sobriedad, y la calidad de la maqueta de Tamiya permite prescindir de prácticamente todos los complementos que he mencionado. La única adición de importancia a la maqueta de Tamiya fueron las cadenas procedentes de un JS-2 de Dragon que me regaló mi amigo Adam Wilder. Yo prefiero las cadenas eslabón a eslabón a las de banda de goma. Creo que las cadenas eslabón a eslabón permiten reproducir mucho mejor la realidad, precisamente por que las cadenas reales están compuestas de eslabones individuales. En este caso en particular además, aunque la calidad de las cadenas de goma parece bastante buena, el reproducir el efecto de peso de la cadena entre los eslabones de retorno me pareció más sencillo con la cadena de eslabones sueltos. El dibujo externo de los eslabones es diferente en las cadenas del JS-2 de Dragon y en las del JS-3 de Tamiya. Sin embrago, un poco de investigación (y ayuda por parte de los amigos) me permitieron averiguar que en realidad ambas cadenas fueron usadas indistintamente en los JS-3.

La maqueta es, como ya he dicho, la de Tamiya (referencia 35211). La calidad es excelente, como corresponde a una de las creaciones recientes de la marca japonesa. Representa justamente uno de los JS-3 iniciales, como los que se ven en el desfile de la Victoria de Berlín. Como en toda maqueta, existen unos pocos puntos que pueden mejorarse añadiendo algún pequeño detalle o mejorando lo que ya viene en la caja. Comentaré estos pequeños detalles en las fotos de la maqueta antes de pintar, a continuación, pero antes el único defecto relativamente grave que tiene la maqueta: La zona del casco que queda justo encima del tramo superior de las cadenas está hueco y debe ser tapado con unas tiras de lámina de plástico. Tamiya solía cometer esta pifia en sus maquetas de los años 70 y 80, cuando muchas estaban diseñadas para contener motores eléctricos, pero en la nueva ola de los años 90, con las maquetas de alta calidad, creía que este fastidioso asunto ya había sido superado. Al menos, en las de Tigers, Panthers y derivados así es, por lo que me llama todavía más la atención que este descuido en el diseño se repita en una maqueta producida en los 90 y que sin duda posee los estándares de alta calidad propios de la marca nipona en la actualidad. En fin, nada que no se pueda resolver con un poco de lámina de plástico, tiempo y paciencia.

   

  1. Se han añadido los cierres de los ganchos de arrastre con lámina de estaño. La ilustración de la caja de la maqueta es una buena guía para este fin.
  2. Se ha añadido el cableado del faro y la sirena. Está última se ha ahuecado. En el faro no se utiliza la pieza de plástico de la caja para el cristal, sino una pieza de la marca "MV lenses" (ver maqueta terminada) que le añade mayor realismo.
  3. La parte superior de los enganches de los aros de arrastre procede de los sobrantes de una maqueta de JS-2 de Dragon.
  4. Los JS-3 participantes en el desfile de la victoria de Berlín no llevaban eslabones de repuesto en la parte frontal del glacis. Los agujeros en los que se pegan estas piezas han sido rellenados con masilla. Dado que al lijar el exceso de masilla se eliminó un tanto la superficie rugosa de la plancha de fundición que la maqueta reproduce bastante bien, esta se rehizo a base de reblandecer el plástico con pegamento líquido y texturizarlo con un pincel viejo.

  1. Las asas de los depósitos externos de combustible han sido rehechas con tira de lámina de estaño.
  2. Se han añadido a cada lado los dos ganchos que servían para mantener en su sitio los cables de arrastre. Están hechos de alambre.
  3. Los cables de arrastre son de Soja Models. Las cabezas son las de la maqueta.
  4. Se han añadido las portezuelas triangulares de acceso a los cajones de almacenamiento que discurrían por el lateral del casco. Las portezuelas son de lámina de plástico y las bisagras y la palomilla de fotograbado. Esta es una característica de los JS-3 iniciales. Versiones posteriores tenían tres portezuelas rectangulares y más amplias a cada lado del casco.

  1. Se han añadido unas pequeñas argollas en el mantelete del cañón procedentes de sobrantes de las maquetas del JS-2 y derivados de Dragon.

  1. En la torre, el trabajo más importante ha consistido en la adición de las barras de contrapeso y enganches correspondientes con los que las escotillas estaban dotados para facilitar su apertura. La barra es un trozo de plástico estirado, convenientemente doblado y los enganches están hechos a base de lámina de estaño.

  1. Otra vista de la barra de la escotilla, en este caso la izquierda.
  2. Otra vista de las asas de los depósitos externos de combustible, rehechas con tira de lámina de estaño.

  1. Otra vista de las portezuelas triangulares de acceso a los cajones de almacenamiento y del gancho de sujeción del cable de arrastre.
  2. Bueno, aquí no hay nada, pero quiero mencionar que algunos JS-3 llevaban encima de los depósitos externos unos tubos finos de goma, con sus correspondientes sujeciones, que servían para inyectar aire comprimido en el motor y facilitar su arranque. En otros vehículos, estos accesorios están ausentes, así que yo opté por no ponerlos.

PINTURA

Las pinturas utilizadas en la fase de aerógrafo fueron acrílicos de Tamiya diluidos con alcohol isopropílico en una proporción 1 de pintura a 3 de disolvente. El primer paso consistió en la aplicación de una capa base de "verde negro XF-27". A continuación, se efectúa la primera subida de luces con una mezcla del 50% del color de la capa base y del 50% de "verde oliva XF-58". La tercera subida de color se efectuó con "verde oliva XF-58" puro, y finalmente, una cuarta con una mezcla al 50% de este último color con "amarillo oscuro XF-60".

Pese a ser un vehículo relativamente nuevo y no usado en combate, se puede hacer la asunción de que los JS-3 que participaron en el desfile de Berlín fueron de los primeros entregados al ejército rojo y por lo tanto con unos meses de vida. Es por ello por lo que decidí hacer unos pocos desconchones pequeños y rayas poco profundos, en los que apareciera un color verde más claro. Este efecto suele observarse en vehículos modernos, incluso sometidos a buen mantenimiento y no utilizados en condiciones extremas. Estos desconchones y rayas de hicieron con un pincel pequeño de punta fina utilizando color verde oliva de Humbrol insistiendo sobre todo en las aristas.

El siguiente paso fue la aplicación de lavados de óleos. Como norma general, se depositó una pequeña fracción de óleo sobre un papel absorbente y se esperaron unos 20 minutos con objeto de que el papel retuviera parte de los aceites contenidos en la pintura y que son responsables de los "cercos brillantes". Como disolvente se utilizó "Enamel Thinner" de Humbrol. El procedimiento de aplicación fue el estándar: Se humedece una zona de la maqueta con disolvente limpio y seguidamente se aplica el óleo, bien diluido en más disolvente, o bien una pequeñísima porción directamente, fundiéndose posteriormente con el disolvente que humedecía la maqueta. Como en casi siempre en modelismo, la moderación es la clave. Es preferible aplicar dos lavados a tener que eliminar un exceso de pigmento. En la maqueta se utilizaron varios tonos de verde (verde oscuro, verde vejiga y verde cadmio claro). Los lavados fueron siempre aplicados en zonas relativamente pequeñas de la maqueta. La idea es crear pequeñas y sutiles variaciones tonales fundiendo los óleos entre si y con los colores del fondo. En las zonas más salientes y redondeadas se intentaron aplicar los colores más claros, para resaltar los volúmenes. También se aplicaron estos lavados a la manera de "filtros" localizados con el objeto de conseguir que diferentes paneles adyacentes, delimitados por líneas de la maqueta, presentaran diferentes tonos de verdes de una manera sutil.. En algunos detalles y recovecos, tales como tornillos en el zona del motor, se aplicó un lavado muy puntual de óleo de color negro, dejando que se acumulara ligeramente. Posteriormente, y con esmalte de Humbrol verde oliva se aplicó una ligerísima mano de pincel seco en estos detalles. La aplicación del pincel seco debe ser tan sutil que apenas sea perceptible.

Uno de los aspectos al que normalmente no se le suele prestar atención en las maquetas es al juego de zonas brillantes y mates. En general, cuidamos de los colores, de su tonalidad, de enriquecer la maqueta a base de lavados, filtros, pero no reparamos el hecho de que muchos tanques, especialmente si van medianamente limpios, tienen zonas satinadas e incluso brillantes. De hecho, uno de los axiomas del modelismo de vehículos militares ha sido hasta hace poco que los tanques son absolutamente mates, y la operación final en la pintura de cualquier maqueta era el barnizado en mate. A poco que nos fijemos en las fotos, veremos que en muchos casos en un carro hay zonas satinadas, o incluso brillantes, y mates. En general, las zonas de fundición parecen más proclives a ofrecer cierto brillo, especialmente en carros soviéticos y norteamericanos. Obviamente, el polvo y la suciedad suelen ser el mejor barniz mate, así que estas zonas satinadas se observan en vehículos relativamente limpios o en zonas de los mismos menos expuestas a la suciedad o "pulidas" por el paso de la tripulación, como las torres. En un vehículo soviético y limpio como el JS-3 de desfile, se aprecian en las fotos zonas bastante satinadas. En la maqueta, después de los lavados el aspecto general ya era ligeramente satinado, pero quise acentuar este efecto en las zonas de fundición, como glacis y torre, aerografiando una mano muy diluida (aproximadamente al 90%) de barniz brillante acrílico de Tamiya X-22. Después de seco, apliqué una segunda mano si consideraba necesario acentuar aún más el efecto. Las zonas que no son de fundición fueron tapadas en este proceso con cinta de enmascarar.

Para finalizar, un ligerísimo empolvado, casi imperceptible, a base de pastel marrón en los bajos y las ruedas. Simplemente de transitar de la zona de concentración a la avenida del desfile algo de suciedad debió adherirse en los bajos de los JS-3 de Berlín.

Las cadenas fueron pintadas aparte. Inicialmente les apliqué una base de color negro mate. Después, les di un ligero lavado con esmalte marrón rojizo matt 62 de Humbrol con la idea de que el pigmento se acumulara en los recovecos. Una vez secas, se les dieron varias manos de pincel seco de mezclas de esmaltes negro mate y plata, cada vez más enriquecidos en este último color. Para completar esta fase se aplicó a pincel seco una mezcla de plata, negro y blanco, rica en el primer color, en los dientes de las cadenas, de la rueda tractora y en la banda de rodadura de las demás ruedas. Después, y ya una vez instaladas en el carro, las cadenas fueron ligeramente empolvadas con pasteles. Finalmente, con un lápiz de mina blanda, se pintó directamente la zona más externa de las cadenas, y por lo tanto más expuesta al roce con el suelo y donde el metal desnudo debe ser visible.

Quedan tan solo algunos pequeños detalles. El cable de arrastre y las argollas de remolque, sobre el guardabarros delantero izquierdo fueron pintados con negro mate, después se le aplicó un ligero empolvado con pastel marrón rojizo y finalmente con polvo de grafito. La ametralladora pesada DsKh de 12.7 mm. se pintó de color negro mate, posteriormente se le aplicó grafito en polvo con un pincel y se le pasó una ligera mano de pincel seco de una mezcla de negro y plata en algunas zonas. El afuste y la caja de munición se pintaron de color verde oscuro. Las figuras son de Verlinden y la bandera está confeccionada con lámina metálica de la que las buenas botellas de vino traen en su cuello y está pintada con aerógrafo utilizando acrílicos de Tamiya.

CONCLUSIÓN

Hacer una maqueta de desfile ha resultado ser más difícil que lo que yo creía. Realmente no estoy seguro de haber conseguido mi propósito y, probablemente, si abordara este proyecto otra vez lo haría desde otra perspectiva, y con otras técnicas. En este sentido, el "ejercicio de pintura" ha sido positivo, ya que me ha permitido comprobar que probablemente ciertas técnicas que yo he utilizado no son las adecuadas para los fines que perseguía. En cualquier caso, y como esperaba, la maqueta resulta finalmente poco llamativa y espectacular, así que es hora de volver a los vehículos operativos que dan mucho más juego.

AGRADECIMIENTOS

Quiero agradecer la ayuda prestada en el proceso de búsqueda de información a Adam N. P. Wilder (EE.UU.) y a José Antonio Valls (Brasil). Además, también le debo a mi amigo Adam una por su generosa aportación de las cadenas del JS-2 y de la lente MV.

BIBLIOGRAFÍA

  • "Los carros pesados JS-2 y JS-3", por S. Zaloga y P. Sarson. Colección Carros de Comabte nº 35. RBA-Osprey.
  • "Stalin's Heavy Tanks, 1941-1945", por S. Zaloga, J. Kinnear, A. Aksenov y A. Koshchavisev. Concord Publications Company.
  • "T-34, KV". Model Art.
  • Página de internet "The Russian Battelefield": [http://history.vif2.ru]
  • Fotos del JS-3 conservado En Aberdeen: [http://www.buffnet.net/~antone/js3/js3.htm]

 

Texto y fotografía © Antonio Martín Tello
Octubre del 2001

 
colabora@panzernet.com