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STURMTIGER
MATERIALES UTILIZADOS
LA MAQUETA Maqueta de Tamiya, de las buenas, de las que daría gusto montar de caja dado el preciso y perfecto encaje de todas sus piezas, aunque siempre hay algo mejorable. Con la calidad que proporciona Tamiya, no me explico que no incluyan en sus maquetas las rejillas del cubremotor, cosa que Dragon sí suele hacer. En este caso las mejoras a hacer a la maqueta son pocas: Un mejor texturado de las superficies laterales, la inevitable sustitución de las asas y los enganches de las herramientas y sustitución de los protectores del tubo de escape por unos de fotograbado de Eduard.
MONTAJE Como ya he dicho anteriormente, el montaje no entraña ninguna dificultad, salvo el tedioso lijado del zimmerit de resina de Verlinden. Para lijar "tochos de resina" utilizo una mini-lijadora de banda de la marca Böhler, que si bien es un poco cara, sobre las 14. 000 ptas., considero que es una excelente inversión. No sólo desbasta resina, sino cualquier otro material. Al lijar recomiendo tener cerca de la banda de la lijadora un aspirador, para ir despejando de resina los alrededores, sin olvidarnos de usar mascarilla. El zimmerit lo pegamos a la maqueta con ciano. Una vez lijado, su encaje en dimensiones con el casco es perfecto.
Los laterales y el frontal, en definitiva todas las superficies verticales, han de ser texturadas. Si nos fijamos en fotos veremos que estas superficies eran extraordinariamente rugosas, presentando multitud de muescas y arañazos. Emplearemos el minitaladro a su mínima velocidad, con una fresa muy pequeña, incluso con una broca valdría, realizando estas pequeñas muescas. Una vez hayamos texturado toda la superficie, damos un repaso con una lija de grano 600, para quitar posibles rebabas que hayan quedado, y posteriormente "pintamos" toda la superficie con pegamento líquido de Tamiya, para unificar. El resto del detallado no entraña ninguna dificultad. Siguiendo las instrucciones del fotograbado de Aber, detallaremos los cierres de las herramientas, gato y taco de madera y añadiremos pequeñas piezas que detallan las escotillas superiores. Los eslabones de repuesto son sobrantes de Friulmodel, y la escalera es de Tamiya, a la que se le han añadido los clavos en el lateral de cada peldaño.Las orugas las he montado a mitad del proceso ya que van a pintarse junto con toda la maqueta.
PINTURA De los errores se aprende, aunque yo prefiero aprender de los errores de los otros... En este caso me ha tocado ir por delante y equivocarme de nuevas. Para pintar esta maqueta utilicé por primera vez los acrílicos Vallejo de la gama Model Air sin conseguir ninguna referencia de su uso, así que metí la pata varias veces. La publicidad de esta marca dice que son las mejores pinturas para aerógrafo jamás creadas. No necesitan disolvente, y el pigmento es tan sumamente fino que jamás nos saldrá la pintura granulosa, y podremos hacer finas lineas y culebritas. Todo esto es cierto y lo comprobé trazando sobre un folio lineas a distintas distancias y presiones. Sin problema.
La primera metedura de pata fue a la hora de limpiar el aerógrafo. Pensé "color acrílico = se deshace con alcohol", y no. Siempre he tenido la costumbre de, para cambiar de color cuando pinto con aerógrafo, llenar la cazoleta con alcohol y pulverizarla completa a una presión alta, de unos 3 ó 4 kilos. El alcohol se lleva la poca pintura que quedaba en la cazoleta y limpiaba también la aguja y la boquilla. Eso era con Tamiya. Según consulté, las pinturas acrílicas de maquetas (Tamiya, Gunze, Model Master... ) suelen tener como base alcohol. Las Vallejo tienen como base vinilo. Al mezclarlas dentro del aerógrafo con alcohol, se formaron grumos como de plástico, que se introdujeron dentro de la punta boquilla. Por este error casi me cargo el aerógrafo, aparte de una tarde perdida limpiándolo. Tras este primer fracaso, acudí a la tienda a comprar el líquido limpiador de aerógrafos que comercializa Vallejo, para al menos poder averiguar su composición. Estaba agotado. ¿Murphy tal vez? ¿Castigo de Hisinsa?. No me desanimé, empecé a probar con todos los posibles disolventes que tenía, isopropílico, heptano, Humbrol, vodka... hasta que di con el extraño compuesto que limpia y disuelve estas pinturas, que no es otro que agüita del grifo pura y dura. Bueno, ya por hacerlo bien, por menos de 20 duros os compráis un litro de agua destilada y a correr. El famoso limpiador de aerógrafo de Vallejo no es otra cosa que agua con algún tipo de detergente o jabón. Al final caí y lo compré por curiosidad.
La segunda metedura de pata fue a la hora de empezar a pintar la maqueta. Como se puede ver en las fotos de montaje, el carro lleva gran cantidad de elementos en fotograbado, algunos de ellos grandes, como los faldones, las rejillas, etc. Hasta ahora, cuando usaba la pintura acrílica de Tamiya, utilizaba la capa de color base a modo de imprimación. Otra de las características de los Model Air Vallejo es que no agarran bien sobre metal. La pintura tiende a agruparse en el centro de la plancha en grandes gotas. Entonces el segundo descubrimiento es: "Si vas a usar Vallejo, hay que imprimar la maqueta". Usé esprai de imprimación de Tamiya. Sobre éste, la pintura agarró de maravilla. Una vez dado el color base y las subidas de luz habituales, aplicamos un primer lavado general con un pincel gordo del 6 con óleo super super diluido en disolvente de Humbrol. Usaremos un color ocre oscuro, resultante de la mezcla de sombra natural, ocre, negro, y marrón tierra de Van Gogh. Tras este lavado, y cuando esté bien seco, pintaremos el esquema de camuflaje con lápiz sobre la maqueta. El lápiz ha de ser muy blando para que no nos salte la pintura. Una vez concluido el camuflaje, pintaremos los puntitos "ambush" con el aerógrafo, con mucho cuidado de que no nos tire la temida "pata de araña" Pinté las orugas en negro mate, aplicando un lavado de color oxido, y luego otro de color tierra. Tampoco nos esmeramos mucho en este momento, ya que con el posterior tratamiento de embarrado todo lo que hagamos ahora nos quedará tapado.
Para el barro mezclé en un cubilete de carrete de fotos marmolina de grosor fino y mediano, espuma de césped de Woodland Scenics, hierba de la misma marca, cortada en trocitos con unas tijeras y también restos de coquitos de los que te encuentras en la playa. Como medio usé una buena cantidad de pintura Vallejo Model Color de color tierra, añadiendo un poco de barniz brillante y retardante para acrílicos de Windsor & Newton. Este último como su nombre indica, sirve para que esta pasta tarde bastante en secar dentro del cubilete, ya que su aplicación nos va a llevar bastante tiempo. Con un pincel viejo, revolvemos bien la mezcla y empezamos a aplicarla en los lugares donde se queda el barro, sobre todo en la parte exterior de los eslabones, exceptuando las zonas que rozan con el suelo. Una vez aplicado el barro y dejado secar, lo tratamos con bastantes lavados con distintos tonos, todos de la gama de los tierra. Donde queramos hacer el barro más seco, aplicaremos colores más claros, y viceversa. El empolvado del carro lo haremos primero con el aerógrafo, pulverizando de manera uniforme por los laterales, insistiendo un poco más en las zonas bajas, aunque sin descuidar el techo. El proceso de empolvado y la decoración del barro, han de hacerse casi al unísono. Por último aplicaremos pastel en polvo con un pincel fino por todas las hendiduras del vehículo, incluyendo espacios entre los eslabones de las orugas, donde gracias al pastel podemos simular un barro seco bastante aceptable. BIBLIOGRAFÍA
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Texto y fotografía © Javier Franco |
| colabora@panzernet.com |