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TIGER I
LA MAQUETA Maqueta de penúltima generación de Tamiya (si consideramos como última generación al Dragon Wagon y al Famo). Su calidad es muy elevada, en cosonancia con su precio, sobre las siete mil pesetas. A pesar de todo, tiene algún que otro talón de Aquiles, pero no porque lo que trae tenga algún defecto o error, sino por lo que omite. Por el precio que cuesta esta maqueta no estaría de más que trajese, como hace Dragon, por ejemplo, un pequeño fotograbado con las rejillas del motor. Tamiya lo comercializa aparte a un precio carísimo. Otro punto negativo es la omisión de los periscopios de la cúpula del comandante. Realmente no hay ninguna marca que en sus Panteras o Tigres los incluyan, con lo que tienes que buscarte la vida. La solución es hacerte copias de un kit de Verlinden que trae periscopios para esta cúpula en una sola pieza. El soporte de la ametralladora antiaérea también es bastante tosco, construyéndose de nuevo. El resto de los fallos simplemente son achacables a que es imposible conseguir más finura al trabajar con plástico en piezas como los guardabarros o protectores de los escapes. Para eso tenemos el fotograbado... Las orugas son de eslabón a eslabón, presentando las clásicas marcas circulares de los expulsores, pero eso no será problema porque vamos a tratar de hacer un carro muy embarrado... Las herramientas son una autentica delicia. Es una de las cosas que más me alegra o me fastidia a la hora de abrir una maqueta. En estos pequeños detalles es donde a veces se marca la diferencia.
MONTAJE Si no existiera el llamado Síndrome del Modelista Avanzado (AMS), el montaje de esta maqueta sería una delicia. Todas las piezas de Tamiya encajan con perfección milimétrica, siendo las instrucciones claras y precisas. Para el que no lo sepa, el AMS es ese horrible virus que te impide entre otras cosas montar un modelo de caja y te obliga a paralizar el montaje de una maqueta que tienes casi terminada porque estás a la espera de que salga el libro en el que te han dicho que se incluye un primer plano del tercer tornillo que va sobre la junta de la trócola del chasis de dicha maqueta. ¡Justo la foto que te hace falta y no tienes!. Que padezcas el AMS no quiere decir que seas un auténtico modelista avanzado, al menos ese es mi caso. :^D. Hay dos medicinas bastante efectivas para curar este virus. La primera es inventarse el montaje de dicha zona, cosa que da lugar luego a remordimientos. La segunda, se llama Achtung Panzer.
La maqueta está montada básicamente siguiendo las instrucciones. En realidad monté primero la torre, pero eso es irrelevante. El por qué he utilizado el zimmerit de Cavalier para el casco y el de Verlinden para la torre no tiene nada que ver con mi innata capacidad de derrochar dinero. Simplemente tenía esa torre por casa, (no se qué hice con el zimmerit del casco, que viene en el mismo kit), y me pareció curioso que la torre llevara un dibujo del zimmerit diferente al del casco. Hay muchas fotos en las que se observa esto. La torre viene en una sola pieza de resina, en la que encaja perfectamente el techo de plástico de la maqueta. Sobre éste debemos aplicar las lineas de soldadura, que hice pegando unas varillas de plástico estirado y texturandola con soldador (FOTO 1). Incluiremos los periscopios de la torre del kit de Verlinden. Los cierres del cajón trasero son de un fotograbado de Aber que trae diferentes cierres, y porta-herramientas. Ese fotograbado es una auténtica joya. Colocamos los eslabones de repuesto en los laterales de la torre sustituyendo la sujeción de abajo por la pieza de fotograbado. Las piezas de sujeción de arriba, las que sujetan cada eslabón desde el techo, no son sustituidas. Utilizamos las de plástico de la maqueta. sobre cada una de estas piezas situaremos una argollita construida con hilo de cobre. (FOTO 2). Los eslabones son sobrantes que tenía de Friulmodel, que traen detallado y ahuecado el pasador. En la cúpula del comandante colocamos la varilla de apuntar a ojímetro de fotograbado, y construimos íntegramente el soporte de la ametralladora, de una manera muy sencilla, usando hilo de cobre, funda de cable telefónico, y un par de piezas de fotograbados sobrantes. (FOTO 2) Usamos como referencia el excelente dibujo que viene en el Achtung Panzer del Pantera. Concluimos el montaje de la torre colocando el cañón de Jordi Rubio, y la ametralladora coaxial, usando un tubito de Minimeca del grosor adecuado.
Montamos el casco siguiendo las instrucciones de la maqueta, sustituyendo todos los guardabarros por los de fotograbado, convenientemente "arrugados". Los delanteros y uno trasero, los dejaré levantados (FOTOS 3 Y 4). Sustituimos también todos las sujeciones de los cables de arrastre, y de las baquetas de limpieza del cañón, utilizando tubo de Minimeca para las mismas. Todas las palomillas de los fotograbados, totalmente planas e irreales se han sustituido por las de Modelkasten. El cable de arrastre se ha sustituido por el de Minimeca, utilizando los ganchos del Kit de Verlinden para el Tigre I. Este kit es bastante recomendable, no por lo que trae en sí para el Tigre, sino por diferentes elementos que, si se hacen copias, podremos usar en casi todos los carros pesados alemanes. Colocamos los consabidos cierres y soportes de las herramientas. Para el faro, ahuecamos el que trae la maqueta, e insertamos la lente de R&J Models. Esta lente da un realismo absoluto al faro. Todo el mundo que lo ve se queda alucinado. El problema es conseguirlos, ya que solo los venden en la página de R&J Models. (FOTO 5). Sólo cuestan 1$ cada una, pero el problema es hacer un pedido para tan poco importe.
Ahora, el montaje del tren de rodaje. Nota: El tren de rodaje se montó en un punto intermedio del montaje del casco. Creo que tenía montado el casco propiamente dicho. el zimmerit y las rejillas, pero nada más. Para montar las orugas tendremos que trabajar con el casco dado la vuelta apoyado en la mesa, y si tenemos algo montado, (herramientas, etc.) puede estropearse. Uno de los objetivos que tenía con este carro, era por primera vez montar las orugas antes de pintarlo, y embarrarlo de un modo realista. No se si lo he conseguido, pero explicaré lo que he hecho, tanto en el montaje como en la pintura. Como he dicho antes, las orugas traen el molde de expulsión, pero no voy a tocarlas, ya que luego no se verán. Primero montaré todo el tren de rodaje, excepto la rueda tractora, que dejo montada pero sin pegar, para que gire. Esto nos ayudará a la hora de montar la oruga. Monto los dientes de la oruga en un solo tramo, encajando bien cada diente en el siguiente, y pegándolos con pegamento de Tamiya del de tapa verde. Alguno pensará que es una barbaridad hacerlo en un solo tramo, pero a mí me salió bien. Una vez que la oruga está pegada, (no se separan los eslabones con facilidad), pero aún flexible, (si la coges del centro, se dobla) procedemos con mucho cuidado a introducirla por la parte de la rueda tensora (la trasera). Nos podemos ayudar de unas pinzas, por ejemplo. Al llegar a la rueda tractora, introducimos en los dientes los dos primeros juegos de eslabones. Como hemos dejado la rueda libre, para que gire, la giramos hacia delante y la oruga terminará de colocarse sobre la rueda tractora, y cogerá su forma. Luego, sobre la tensora doblamos la oruga, la pasamos por debajo del carro, para lo que le habremos dado la vuelta, y cerramos el círculo pegando los dos extremos. Es importante que una vez colocada la oruga, la ajustemos bien (quizá haya que quitar algún eslabón) y le demos la caída deseada, ya que una vez seca no habrá quien la mueva.
Como ya he dicho antes, el objetivo de la ambientación de este carro es algo así como "un Tigre recién salido de un barrizal". Una vez que estén las orugas perfectamente pegadas y secas, empezaremos el tratamiento de embarrado. En un cubilete de carrete de fotos mezclé marmolina de todos los grosores (hay tres) y pelillos de los coquitos que te encuentras en las playas, en buena cantidad. Con un pincel y paciencia fui aplicando cola blanca un poco diluida con agua en cada interior de los dientes de la oruga, y espolvoreando con esta mezcla (FOTOS 4, 5 y 6). Esto mismo lo apliqué en los bajos del carro y el interior de los guardabarros, y en menor medida en las ruedas. Dejamos que seque bien. Posiblemente una vez seco, cuando lo "escurramos" queden calvas. Hay que rellenarlas de nuevo. Ya tenemos nuestro flamante Tigre montado y embarrado. Ahora hay que pintarlo.
PINTURA El carro va a ir pintado en amarillo oscuro, con camuflaje a culebrillas en marrón rojizo y un único numeral en blanco. El procedimiento de pintura inicial es casi el mismo que el que usé en el Panther, es decir, color base a aerógrafo con Tamiya Dark Yellow XF60, a todo el carro, incluido orugas y ruedas. Subidas de luz, mezclando Buff con el color base, muy diluido, y por último sólo con Buff. Lavado general con óleo muy muy diluido mezclando sombra tostada, tierra sombra natural y ocre oro transparente. una vez seco pintamos el camuflaje a culebrillas con aerógrafo, y los numerales con plantilla sobre el zimmerit. Pintamos algunos desconchones sobre todo en los guardabarros, orugas de repuesto, herramientas, bordes de las puertas y escotillas, etc. empleando negro + rojo de Vallejo en distintas proporciones, para darles varios tonos. No importa que se noten y destaquen mucho. Luego vamos a empolvar y casi no se van a notar. A partir de aquí cambiamos un poco con respecto al Panther. Daremos varios veladuras sobre el zimmerit con distintos tonos de óleo, pero todos de la gama "militar", ocres, marrones, verdes, etc. fundiéndolos con disolvente. Algo que me gustó mucho cómo quedaba, y casi por casualidad, fue dar un filtro de azul muy muy diluido en determinadas zonas. Posteriormente empolvé con aerógrafo. No utilicé pasteles. La idea que tenía, y juro que es cierto, era conseguir algo parecido a un efecto que vi en el campo y que me gustó por el contraste de colores que resultaba. Se trataba de una excavadora, que totalmente seca, empolvada, y mate, se había metido en un barrizal de tres pares de narices. Esta justificación viene a que hay gente que cuando ha visto esta maqueta ha dicho que le gusta bastante, pero que no le cuadra el tren de rodaje y bajos tan embarrado, y el resto del carro tan seco y empolvado. La verdad es que he conseguido exactamente lo que estaba buscando. Si la llevo a un concurso, procuraré llevar fotos de la excavadora, porque si no, lo llevo claro.. :^D Bien, pues una vez pintado el color base del carro, orugas incluidas, no volveremos a tocar las mismas hasta después de haberlo pintado del todo. El tratamiento del tren de rodaje comienza pintando la banda de goma de las ruedas. Si nos salimos, no importa porque no se va a notar después. El interior de las orugas, los dientes, y la parte metálica exterior que no está cubierta de barro, la pintamos en negro mate con Vallejo. Sigue sin importarnos si nos salimos. Ahora, sobre estas zonas que están pintadas en negro, que son las zonas de metal no embarradas del todo, damos dos lavados con Vallejo. uno con marrón chocolate, y otro, muy muy diluido, casi agua, con naranja cadmio. Quedará muy oxidado, pero como vamos luego a fundir óleos y embarrar, no importa. Le damos también un pincel seco en gris metálico, muy suave. Ahora empezaremos la pintura del barro propiamente dicha. Básicamente he empleado óleo negro, tierra sombra tostada, sombra natural, y marrón Van Dyck, que es un marrón muy oscuro. Primero probé a dar lavados, lavados, lavados, y luego un pincel seco en tonos más claros, con resultados lamentables. Quedaba bonito, pero no parecía un carro recién salido del barro. La verdad es que hice varias pruebas, y la que más me convenció fue la de mezclar los óleos al azar, junto con un poco de barniz satinado de Marabú, al esmalte, y pintar el carro como si de un cuadro se tratara, con un pincel del seis, y fundiendo las pinceladas. Si me pasaba un poco de cantidad, o me iba a donde va el metal visto, le daba con disolvente y listo. Volví a repetir los lavados con tonos de óxidos sobre las orugas, pero esta vez con óleos, aprovechando que el óleo tarda mucho en secar.
La figura que está sentada sobre el techo de la torre es una conocida referencia de Verlinden, montada tal cual viene. La del radio-telegrafista es la figura de Tamiya que viene con el Sturmtiger, la cual se ha serrado por la cintura, adoptando una postura de gran naturalidad. La cabeza es de Verlinden. Son las dos primeras figuras que pinto desde hace muchos años (las anteriores jamás las veréis), y están pintadas con acrílicos Vallejo, usando el método de subidas de luz de Beneíto, tomado de la página de Lilliput. La pintura de figuras es el talón de Aquiles de muchos excelentes modelistas de carros que conozco. Hasta ahora yo había pintado figuras cometiendo un error muy grave, que una vez corregido marca bastante la diferencia. Daba el color muy espeso, y me equivocaba a la hora de elegir las mezclas para iluminar y sombrear los colores. En el cursillo virtual mencionado encontrareis las tablas con dichas referencias. Materiales utilizados:
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Texto y fotografía © Javier Franco |
| colabora@panzernet.com |