COMPRESOR ARTESANAL II
por Luis Sánchez Gómez

Historia

El objetivo de la presente, es la de facilitar a aquellos que lo necesiten, la construcción de un compresor de aire para alimentar aerógrafos. Antes de nada, deciros que en este documento se tratan dos formas diferentes de hacer el compresor:

  • Una sencilla muy económica que finaliza con un compresor efectivo que no es capaz de apagarse sólo. Para un uso normal es más que suficiente. Por supuesto es mucho más barato (unas 4-5000 pesetas). La idea original me la dió Francisco González del CMA de Palencia.
  • Otra más cara y compleja (pero no mucho) que finaliza con un compresor que puede manejarse sin atención y mucho más completo de funcionalidad.

Pasamos a describir el primer compresor:

No es mas que un compresor de nevera al que se le acopla a la salida de aire un manorreductor (aparato que sirve para regular la presión con la que el airé saldrá por el tubo y entrará al aerógrafo). El compresor de nevera es capaz de darnos entre 2 y 4 bares de presión según versiones (aunque la versión de 4 bares nos la da un compresor de nevera americana de 2 puertas y 700 litros de capacidad. Una nevera normal lleva un compresor capaz de dar entre 2 y 3 bares de presión a la salida de aire).

Atención, si nuestro compresor es de mas de 140w (1/6 caballo) es mejor que utilicemos el segundo tipo de compresor que detallamos más adelante.

Como veis hay una serie de tubos en el compresor de los que desconzoco su utilidad, lo que si que es seguro es que no debemos abrirlos, ni cortarlos, por lo menos hasta que algún experto nos indique exactamente para qué valen y que pasa si se cortan /abren.

Entre el manorreductor y el aerógrafo se incluye un vaso expansor-decantador (que sirve para que se deposite ahí la humedad que se condensa en el aire al despresurizarse). Gracias a ello evitamos que esa agua nos salga a escupitajos por el aerógrafo arruinando nuestro trabajo. Normalmente encontraremos que el manorreductor y el vaso decantador pueden encontrarse en la misma pieza, con lo que ahorramos tiempo de montaje y dinero respecto de comprarlos por separado.

El problema con el que nos encontramos es que si dejamos de presionar el aerógrafo o cerramos totalmente la salida del manorreductor sin detener el compresor, éste sigue funcionando, por lo que la presión en el interior del compresor del frigorífico puede elevarse de forma peligrosa.

Atención: SI UTILIZAMOS UN COMPRESOR CON MUCHA POTENCIA, es posible que la presión de salida se eleve rápidamente aún con el aerógrafo abierto a tope. Esto es exactamente lo que me ocurría a mí y por ello decidí construir el segundo tipo de compresor. Tened en cuenta este dato cuando compreis el compresor de frigorífico, no vayais a comprar uno demasiado potente y no os valga para este montaje sencillo (aunque si os valdría para el complicado).

La forma de evitar esto es incluir un interruptor de pié como el que llevan las lámparas de ídem. Se encuentra con facilidad en cualquier ferreteria/gran superficie. Nos sirve para arrancar / parar el compresor cuando no estemos accionando el aerógrafo. No hace falta que cada vez que paremos el aerógrafo, paremos también el compresor, ya que no va explotar por 30 segundos. Pero si debemos tener mucho cuidado con dejarlo encendido y olvidado porque podemos quemar el motor del aparato.

La salida de aire del compresor se conecta a la entrada de aire del manorreductor, por medio de un tubo de plástico reforzado. Normalmente se deberá utilizar una pieza intermedia de latón que lleva rosca macho por un lado para enganchar al manorreductor y una especie de cono en el otro donde conectar el tubo plástico. Para asegurar el cubo al cono, utilizaremos una abrazadera con tornillo que apretaremos como locos. Si aseguramos la goma / cono con un poco de silicona evitaremos la pequeña fuga de aire que puede producirse por ahí.

Francisco gonzález lo ha solucionado con unos conectores rápidos tipo bayoneta que encontro en una ferretería. Seguro que por ahí encontrais soluciones la mar de ingeniosas.. no es mas que buscar en ferreterías... Los conectores cuestan unas 500 pts/cu.

El manorreductor tendrá una salida de aire donde se conectará un pieza de latón idéntica a la anterior para conectar el tubo que llevará al aerógrafo. Evidentemente el tubo que se usa es mucho mas grueso que el del aerógrafo, por lo que habrá que conectar el tubo de salida al de alimentación del aerógrafo con un poco de imaginación. Yo lo solucioné montando un tubo dentro de otro con una pieza metálica hueca dentro del estrecho. Después le puse una abrazadera, sellé con silicona y apreté bien. Quedó perfecto y no pierde aire.

Sin embargo Francisco González me ha comentado que en una tienda de modelismo de Palencia encontró un reductor de rosca, por una lado de la métrica de la rosca del reductor y por el otro de la métrica del tubo del aerógrafo. Evidentemente ésta es una solución mucho más rápida, elegante y efectiva. Según él la pieza no debería costar más de unas 800 pesetas.

Es muy importante que en las conexiones de las piezas de latón y el manorreductor coloquemos fijatornillos anaerobio. Es un producto que sella las roscas para evitar que se escape aire por ellas. Ojo! Después de seco es muy muy difícil desenroscar. Si el vaso decantador está incluido en el manorreductor ya hemos terminado, en caso contrario a la salida del manorreductor tendremos que conectarlo de manera análoga a como conectamos el manorreductor a la salida del compresor. Después conectaremos la manguera del aerógrafo a la salida del vaso expansor y listo.

Adjunto un gráfico explicativo para que quede mas claro.

Segundo compresor:

El segundo tipo de compresor es un poco mas complejo en el diseño y el montaje pero mas sencillo de uso y mantenimiento:

En realidad es una mejora sobre el anterior que nos da una salida de aire mas estable, se enciende y se apaga solo según alcanza determinadas presiones (y queda más chulo :) )

El compresor deberá constar de:

  • Válvula de seguridad: los mas importante, no vaya a ser que tengamos un accidente.
  • Presostato: aparato que permite desconectar la corriente del motor compresor cuando se alcanza una determinada presión de aire.
  • Calderín: almacena el aire comprimido, ayuda a que el suministro se realice de forma estable, sin saltos. Además deja una reserva que permite que el motor compresor no esté funcionando de continuo. Sobre este calderín es sobre el que se mide la presión con el manómetro y donde se monta el presostato para que corte la corriente eléctrica del motor compresor.
  • Manómetro: nos indica la presión interna del calderín, de forma que podamos regular el presostato para que salte a la presión que queramos.
  • Manorreductor: a la salida de aire del calderín, se conecta este aparato de forma que podamos regular la presión de salida con la fuerza que deseemos.
  • Vaso expansor: en este vaso colocado a la salida del calderín se condensa en agua que contiene el aire comprimido, para evitar que se expulse por el aerógrafo cuando se expanda en éste. Tiene un pequeño purgador que permite extraer el agua y las impurezas cuando se acumulan en demasía.

Antes de detallar como realicé la construcción, os doy una lista de componentes que tuve que apañarme y el precio que me costaron:

  • Compresor de nevera o frigorífico: conseguido en una chatarrería. 500 pesetas. Comprado nuevo cuesta entra 5000 y 6000. Lo podéis encontrar en las tiendas de repuestos de electrodomésticos. En las páginas amarillas podéis encontrar un montón de ellas. En Madrid tenéis Pecomar en la calle Clara del Rey, como al principio.
  • Extintor de 6 litros que haga de calderín: conseguido en una empresa de montaje de alarmas y seguridad. No me cobraron nada porque era viejo y tenían unos doscientos tirados por ahí. Lo pille en Sercoin en Bilbao, me pusieron pegas por no ser cliente, pero un amigo que lo era los acalló. También los podéis encontrar en las chatarrerías. A mi me los ofrecieron entre 500 y 1000 los vacíos y 2000 los llenos.
  • Filtro de aire de vespino para la toma de aire, me lo regaló un amigo mecánico, que me dijo los vendían por 600 pts. La idea original era montar un tubo de pvc cerrado por un extremo, relleno de goma espuma con un orificio en el extremo tapado donde conectarlo a la entrada de aire del compresor de nevera. Sirve para evitar que el aire lleno de impurezas, polvo y demás porquerías se meta en el compresor, ya que éste esta destinado a funcionar en un circuito cerrado y si dejamos que entre porquería acortaremos su vida útil.
  • Mano reductor con vaso expansor: tiene una entrada de aire donde conectamos la salida de aire del calderín y una salida de presión regulada donde se conectará el aerógrafo. En medio del cuerpo del aparato tiene el vaso expansor donde se condensará el agua y atrapará las impurezas. Puede que aquí se atrape algo de aceite. No preocuparse, será del que tiene el compresor internamente. Lo compré en Leroy Merlín de Madrid y me costo 3250 pts. La presión de salto es regulable.

  • Presostato: se conecta a la salida del calderín antes del manorreductor. Corta la corriente cuando la presión en el calderín llega a un limite para evitar que la presión siga subiendo, el motor trabaje forzado y algo pueda reventar. Lo compré también el Leroy Merlín, y me costó unas 3000.
  • Manómetro: nos indica la presión que tenemos en el calderín. Nos sirve para tarar la presión a la que queremos que salte el presostato.
  • Válvula de seguridad: se monta directamente sobre el calderín. Salta cuando la presión alcanza 10 atmósferas. Yo lo quería de 8 pero no lo encontré. En Leroy Merlín me costo 850 pts. Tenían de los que saltaban a 12 atmosferas por 950, pero me pareció demasiado forzar el sistema.
  • Manguera de presión: es de plástico reforzado con nylon. 5 metros en Leroy Merlín me costaron 1000 pts.
  • Conectores rosca ¼ " a tubo de 6 milímetros. Uno lo rosqué al calderín y fue donde conecte el tubo que venía de la salida del motor compresor. El otro lo monté a la salida del manorreductor para conectar la manguera de salida al aerógrafo. Unas 225.
  • Conectores de latón ¼ a ¼ macho/macho. Sirven para conectar el manorreductor al calderín y el presostato también al calderín. Unas 225.
  • Abrazaderas: para asegurar bien-bien las mangueras a los tubos de 6 mm. Del párrafo de arriba. 35 pts c/u en la ferretería de la esquina.
  • Interruptor: a gustos cualquiera vale. De 200 a 2000 según sibaritismos.
  • Cable eléctrico: Yo lo saque de un montón de cables de fuerza de ordenador que tenía por ahí. Que tenga toma de tierra por si acaso. Debe andar por unas 150 el metro.
  • Tablón de aglomerado para montar todo: unas 500 pelas en una tienda de bricolaje. Yo lo cogí de un contenedor de escombros de una obra.
  • Cuatro ruedas mas tornillos para roscarlas: 1000 pesetas en la ferretería de mi barrio. Así no nos herniamos levantando el invento de un sitio a otro.
  • Pintura: como me apetecía dejarlo curioso pinte la madera de negro, el compresor de blanco, ambos con pintura acrílica que tenía por ahí. Para pintar el extintor-calderín, utilicé un spray antióxido que compre en Leroy por 1000 pelas que no necesitaba de imprimación antióxido previa. De color azul muy chulo.
  • Pegamento o masilla epóxica para altos esfuerzos estructurales: Lo venden en tiendas de mecánica o en grandes almacenes, de la marca Araldit. Aguanta un montón y nos evita tener que hacer soldaduras. Ojo, porque el pegamento epóxico puede que no aguante la presión. 1000 pts. Fijaros bien que sea para metales porque también existe para plásticos.
  • Fijatornillos: para dejar las conexiones totalmente selladas y que el aire no se escape. Tiene que ser anaeróbico para que fragüe sin que haya aire. Yo tenía en la caja de herramientas, pero se encuentra por unas 500 pts.

MONTAJE:

Antes que nada, con decapante le quitamos toda la pintura al extintor. Después le frotamos bien con estropajo de lana de acero para quitarle todo el óxido posible. Supongo que los nuevos no estarán oxidados pero el que yo conseguí, debajo de la capa de pintura roja estaba hecho polvo.

Quitamos de la boca del extintor la pieza de latón donde va el mango. Desmontamos el mango de la pieza y lo tiramos a la basura, que ya no nos vale. Debería quedar un agujero roscado de unos 4 cm de diámetro.

En el culo del extintor hacemos un agujero con una broca de 8 milímetros y la agrandamos con una lima de metal redonda hasta que tenga el diámetro de la rosca de la válvula de seguridad . Ojo porque aunque pueda no parecerlo, el metal del extintor es súper blando y podemos pasarnos en cualquier momento.

Limpiamos a conciencia, o mejor aún, limamos la zona del agujero.

Una vez hecho el agujero medio roscamos la válvula de seguridad. Ojo, digo medio roscamos porque el espesor del metal es como de 3 milímetros y la rosca pilla a duras penas.

Acto seguido, sellamos todo requetebién con la masilla epóxica estructural. Antes habremos limpiado bien la zona con acetona o alcohol para que agarre la masa perfectamente.

Después, en un lateral, hacemos un agujero con una broca de la misma manera, para roscar la pieza con tubo de 6 milímetros donde conectaremos la salida de aire del compresor.

Sellamos con masilla epóxica de la misma manera.

Para que fragüe de la mejor manera.. metemos el extintor en el horno a una temperatura de 60 grados durante 3 o 4 horas. Después lo dejamos curar 12 o 20 horas hasta manipular las piezas. Si lo hemos hecho bien debería quedar más sólido que el banco de España.

Mientras cogemos la pieza de latón de la boca del extintor y si hemos tenido suerte tendrá un agujero de ¼" donde podremos montar la pieza macho/macho donde conectar el presostato.

De la pieza de latón de la boca, desmontamos el manómetro pequeño que traen todos los extintores. Además desmontamos la válvula de apertura (donde se presiona con el mando o el gatillo del extintor). Deberían quedarnos después de esto cuatro roscas en la pieza. Una donde se rosca el extintor en sí, otra donde roscar el manómetro que trae, otra donde roscar un macho/macho y conectar el presostato y otra que no nos sirve de nada. La obturamos bien con masilla y mismo procedimiento de secado que con el extintor.

Una vez seco el extintor lo pintamos con pintura antióxido y listo el calderín.

Conectamos mediante manguera de plástico reforzado la salida de aire del compresor de nevera a la entrada de 6 mm que hemos colocado en el extintor.

Aseguramos bien con abrazaderas y sellamos con silicona.

 

A la pieza de latón de la boca del extintor roscamos el macho/macho y conectamos a él el presostato. Además podemos colocarle ya el pequeño manómetro que viene con el extintor. En este momento, en esa pieza de latón debemos tener enganchado el presostato y el pequeño manómetro. Una rosca grande para enganchar al extintor debe quedar libre y la otra deberá estar cegada con masilla epóxica.

Yo he tenido la suerte de mi presostato además de una entrada tenía varias salidas, por lo que pude conectar el manorreductor y manómetro grande a unas de ellas. En concreto tenía 3 salidas, pero como sólo iba a usar dos, la tercera la cegué también con masilla epóxica. Como el presostato lleva piezas plásticas, no lo metí en el horno por su acaso, pero lo dejé curar 20 horas al sol de Madrid (que no es moco de pavo cuando pega). Si vuestro presostato no lleva salidas el manorreductor y el manómetro no podréis conectarlo a él. La forma de hacerlo es conectar una cruz de derivación (no es mas que una cruz de tubo con cuatro roscas) a la salida de la pieza de latón del extintor. A esta cruz conectáis el manómetro, el manorreductor y el presostato y listo.

Yo tuve la suerte de que mi manorreductor veía con vaso decantador integrado por lo que me ahorré una conexión en todo este embrollo. Si lo compráis aparte deberéis intercalarlo entre la salida del manorreductor y el aerógrafo como en el caso del compresor sencillo que os describí anteriormente.

Las conexiones roscadas entre presostato y manómetro se fijan con fijatornillos y la pieza macho/macho que tendréis que meter para conectar el manorreductor y el presostato también se deberán fijar de la misma manera. Ojo! Si secan luego no hay quien lo afloje sin hacer el salvaje, o sea que fijaros bien en conectarlo todo correctamente.

Una vez conectado todo, sólo nos queda conectar eléctricamente el presostato. Este lleva dos contactos y dos tomas de tierra.

El cable eléctrico al que se conecta el compresor del frigorífico lo partimos mas o menos por la mitad y conectamos un par de cada extremo a cada juego de contactos. Después conectamos bien las tomas de tierra de cada extremo del cable. Un cable quedará uniendo el compresor de nevera y el presostato y el otro rematará en un enchufe.

De esta forma cuando el presostato detecte que la presión dentro del calderín ha subido demasiado, cortará la corriente, y volverá a conectarla cuando la misma baje un poco. De esa forma evitamos que el compresor trabaje muy forzado. Por si el presostato fallara tenemos la válvula de seguridad, que dejaría salir el aire del calderín hasta que alcanzara una presión segura, pero SIN PARAR EL MOTOR. Por ello no se debe prescindir del presostato en ningún caso siempre que se trabaje con calderín.



Ahora sólo nos queda calibrar el montaje.

Seguro que os habréis preguntado porque montar un manómetro si el extintor ya trae uno. La razón es que el del extintor no suele venir rotulado mas que con una ralla roja y otra verde. Es suficiente para los que rellenan extintores, ya que estos aguantan hasta 15 kilos de presión sin estallar. Sin embargo nosotros le hemos hecho un par de perrerías al calderín, por lo que no viene de mas tener una escala numerada para no pasarnos de presión al regular el presostato.

La regulación del presostato la hacemos de la siguiente manera. El mío venía con un tornillo que me permitía fijar a ojo la presión a la que quiero que salte. Por defecto veía arado a 8 atmósferas, pero me pareció demasiado por lo que decidí bajarlo a 6. Lo que hice fue, cerrar el manorreductor a tope para que el aire no se escapara, conecté el compresor y mediante el manómetro comprobaba que presión se alcanzaba dentro del calderín. Una vez llegado a 6 atmósferas paré el compresor desenchufándolo de la toma de corriente. Ya de paso comprobé que no perdía aire por ningún sitio, ya que la presión se mantenía dentro del calderín. Su perdiera por algún sitio, la presión bajaría (no fue el caso). En ese momento regule el presostato mediante el tornillo de regulación hasta que saltó. En ese momento sabía que estaba regulado para saltar a 6 kilos de presión. Si abría el manorreductor la presión bajaba lentamente y aproximadamente a 3.5 kilos de presión el compresor volvía a conectar la corriente de forma que la presión volvía a subir y siempre se mantenía entre 3.5 y 6 kilos con el compresor enchufado. La presión a la que salta el presostato para conectar la corriente de nuevo no se puede regular (por lo menos en el mío), si no que siempre es 2.5 kilos menos que la que hemos fijado para que corte.

Ya está, solo queda colocarlo a gusto de cada uno. Yo monté todo el tema en una tabla con ruedas, atornillando sobre la misma el compresor y asegurando el calderín con gomas hechas a partir de neumáticos de moto. De esa forma si quisiera modificar algo después, no tenía mas que quitarlas. Esa es mi idea pero seguro que a vosotros se os ocurre algo mucho mejor.

Para pintar con el aerógrafo no tenéis mas que conectar el invento, dejar que suba la presión dentro del calderín, regular el manorreductor para que os de la presión que queréis y listo. A partir de ese momento el compresor se parará siempre que lo necesite y la presión de salida siempre será la misma, a no ser que variéis la regulación del manorreductor. En cualquier momento, se puede bloquear la presión regulada, presionando el mando del regulador del manorreductor. De esa manera os aseguráis que la suegra no os mueve la regulación por error de un día para otro. Si queréis desbloquearla, no tenéis mas que tirar del regulador hacia arriba (por lo menos, esto es así en todos los manorreductores que he visto).

Notas:

Seguro que los componentes se pueden encontrar mas baratos en casas de neumática (en las páginas amarillas hay un montón), pero preferí pagar un poco más y comprarlo en el Leroy Merlín (aunque lo parezca, no llevo comisión), ya que me ahorraba viajes en coche por todo Madrid y además si me equivocaba en una pieza me la cambiaban sin rechistar.

Un compañero de trabajo me dijo que los calderínes se podían sacar también de los que llevan los equipos de aire acondicionado o de los calderines que almacenan el aire comprimido para los frenos de los camiones. No he llegado a ver ninguno de los dos pero parecen buenas ideas. De todas formas creo que el extintor es más fácil de encontrar.

Yo tuve la suerte de que la métrica de las roscas de mi extintor coincidía con la de los conectores macho/macho. De no haber sido así tendría que haber imaginado alguna historia ¿?

El presostato que yo compré tenía una pequeña palanca de paro manual. Si se presiona se corta la corriente.

Si tenéis la suerte de contar con un soldador, sería mejor soldar las piezas al calderín que fijarlas con masilla estructural. De todas formas yo he llegado a poner la presión interna hasta 9 kilos durante 24 horas sin problemas para ninguna de las partes del equipo, (1 atmosfera de presion equivale a 1 kilo por centímetro cuadrado).

Si queremos pasar atmósferas a PSI (libras por pulgada cuadrada) sólo hay que multiplicar el numero de atmósferas por 14.33, y dividir las PSI por dicho número si queremos pasar a atmósferas.

Yo lo he pintado poque soy un perfeccionista, pero funcionará perfectamente sin pintarlo.

Si teneis, madre/hija/hermana/novia/loquesea ojo que no ves el extintor en el horno o le dará una taquicardia (a mi madre le pasó y creyó que todo iba a volar). Por supuesto que el extintor lo teneis que meter con los agujeros SIN TAPAR, no vayais a tener alguna movidilla.

Este documento supone que se tienen conocimentos de mecánica y bricolage lo suficientemente extensos como para no perder un ojo con una lima haciendo el bruto. Si a alguien le pasa, que no me eche la culpa a mí. En general tener cuidado cuando trabajeis con lineas eléctricas, conectar siempre la toma de masa (nomalmente el hilo verde y amarillo).

Después de unos días le instalé un interruptor, porque apagarlo de enchufe directamente me parecía un poco bruto.

Una vez al año meterle un poco de aceite para coches (sin usar) por la entrada de aire para que se engrase por dentro.

Seguro que el diseño es muy mejorable, o sea que espero sugerencias en la dirección de abajo.

Un compresor como este pero con garantía y en plan bonito sale por unas 35.000.

En la página web de guinea hobbies venden uno casi igual pero de marca y con asa de transporte por 56.000!!. Incluso el calderín es mucho más pequeño. Evidentemente tanto en este caso como en el anterior, los compresores son nuevos (no de deshecho) y los calderines no están hechos a partir de un extintor. :)

AGRADECIMIENTOS:

A Francisco González del CMA de Palencia por la inestimable ayuda on-line sin la cual no hubiera construido ni una piruleta. Además de madrugada, que lo hace más loable aún. Muy amable por su parte dedicar tanto tiempo a un desconocido. Además se ha prestado a corregirme el articulo lo cual es mas de agradecer aún.

Al autor del gráfico de construcción (José Amengual, Webmaster de pro) de compresores de Panzernet, que me dio una idea muy clara de por donde iban los tiros, además de permitirme usar parte de su trabajo (según él: cutre; según mi opinión: muy clarito) en los esquemas para no matarme dibujando (que como podreis ver, no es lo mio).

A todos aquellos panzerneteros que con sus ideas en el foro y preguntas me condujeron por el buen camino y me han dejado disfrutar como un enano.

A mi amigo Jon de Bilbao, que puso el extintor, la masilla epóxica, las gomas de cámara de moto, el filtro de carburador, el buen rollo y buenos consejos.

A mi madre por aguantar otro trasto enorme en casa. Y algún otro que seguro me olvido pero que se lo agradezco igual.

Saludos.

 

Texto y fotografía © Luis Sánchez Gómez
Mayo de 2001

 
colabora@panzernet.com